Seleccionar página

una gran luz blanca alborea a lo largo del
continente
tan pronto como lisonjeamos nuestras tradiciones fallidas,
[que] comúnmente preservamos asesinando
o [por las que] algunas veces asesinamos sólo por asesinar.
no parece tener importancia: las respuestas penden lejos
de nuestro alcance,
lejos de nuestra mano, lejos de nuestra mente.

los líderes del pasado fueron insuficientes,
los líderes del presente están faltos de preparación,
nos acurrucamos fuertemente en nuestras camas en la noche y esperamos.
es una espera sin esperanza, más parecida
a un rezo por una gracia inmerecida.

todo se va pareciendo más y más a la misma vieja
película.
los actores son diferentes pero la trama es siempre la misma:
un sinsentido.

debimos de haberlo sabido, observando a nuestros padres.
debimos de haberlo sabido, observando a nuestras madres.
ellos no supieron, tampoco estaban preparados para
enseñarnos.
fuimos demasiado inocentes como para ignorar su
consejo
y ahora hemos adoptado su
ignorancia como si fuera
nuestra.
somos como ellos, multiplicados.
somos sus deudas pendientes.
estamos en quiebra
monetaria y
espiritual.

hay algunas excepciones, claro,
pero éstas se tambalean en el
límite
y
en cualquier momento
caerán para unirse al resto
de nosotros,
los delirantes, los maltrechos, los ciegos y los tristemente
corruptos.

una gran luz blanca alborea a lo largo del
continente,
las flores se abren a ciegas con el aire apestoso,
tan grotesco y finalmente
inhabitable
es nuestro 21er siglo
que se debate por
nacer.

Free WordPress Themes
A %d blogueros les gusta esto: