Dos clases de infierno

Estuve sentado en el mismo bar durante siete años, desde las seis de la tarde hasta las dos de la mañana. a veces no recordaba haber vuelto a mi habitación. era como si estuviera sentado en ese taburete continuamente. no tenía dinero pero de alguna manera seguían...

No soy ningún Cagney

Había tomado prestado un televisor durante un mes y vi unas pelis antiguas de Cagney. una buena parte de la interacción de Cagney con las mujeres tiene lugar en la cocina ellas dicen algo que a él no le hace gracia. Las abofetea con un trapo o les tira un pomelo a la...

La gente, no

¡Estornino! qué resolución en los sosos, los faltos de inspiración y los copistas. nunca pierden la feroz gratitud por su intrascendencia ni olvidan reír el ingenio de las babosas; como un estudio sobre la disolución de los sentidos harían echar la grava a cualquier...

Despedirme a besos

Ella siempre estaba pensando en el asunto y era joven y hermosa y todos mis amigos estaban celosos: ¿qué chingados hacía un puto viejo como yo con una jovencita como ella? ella siempre estaba pensando en el asunto. íbamos en coche y decía: ~¿ves ese sitio? aparca...

Poemas para jefes de personal

Un viejo me pidió un cigarrillo y saqué dos con cuidado. «Vengo a buscar trabajo. Voy a esperar al sol y fumar». Raído y rabioso se recostaba contra la muerte. Era un día frío, por cierto, y los camiones cargados y pesados como putas viejas embarullaban y enmarañaban...

Pensión de mala muerte

No has vivido hasta no haber estado en una pensión de mala muerte con nada más que una bombilla y 56 hombres apretujados en catres y todo el mundo roncando a la vez y algunos de esos ronquidos tan profundos y tan bastos e increíbles… oscuros carrasposos infrahumanos...
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