También en primavera mueren los cisnes
Y ahí flotaba
Muerto un domingo
Girando de lado
En la corriente
Y fui hasta la rotonda
Y distinguí
Dioses en carros,
Perros, mujeres
Que giraban,
Y la muerte
Se me precipitó garganta abajo
Como un ratón,
Y oí llegar a la gente
Con sus canastos de camping
Y sus risas
Y me sentí culpable
Por el cisne
Como si la muerte
Fuese algo vergonzoso
Y me alejé
Como un idiota
Y les dejé
Mi hermoso cisne.

Tu publicidad aquí por sólo 15€/mes — hallpalaceapartments@gmail.com

(Más de 60.000 visitas en nuestro primer año)

Free WordPress Themes
A %d blogueros les gusta esto: