Aún recuerdo los caballos
Bajo la luna
Aún recuerdo dar a los caballos
Azúcar
Terrones de azúcar blancos
Casi como de hielo,
Tenían cabezas
Como de águila
Peladas cabezas que podían morder
Y no lo hacían.
Los caballos eran más reales
Que mi padre
Más reales que Dios
Y podían haberme pisado
Pero no lo hicieron
Podían haberme hecho cualquier cosa horrible
Pero no lo hicieron.
Yo aún no tenía 5 años
Pero me acuerdo;
Dios mío qué fuertes y buenas
Aquellas lenguas rojas que babeaban
Desde sus almas.

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