Veo a una chica con
Jersey claro, bermudas azules, largas medias negras;
Lleva alguna clase de collar
Pero tiene los pechos pequeños, la pobre,
Y se mira las uñas
Mientras su sucio perro blanco husmea la hierba
En círculos erráticos;
También hay una paloma, trazando círculos,
Medio muerta con una minucia de cerebro
Y yo estoy arriba en paños menores,
Con barba de 3 días, sirviéndome una cerveza mientras espero
A que ocurra algo literario o sinfónico;
Pero siguen trazando círculos y más círculos, y un viejo esquelético
En su último invierno pasa en silla de ruedas empujado por una chica
Con uniforme de colegio católico;
Allá, en alguna parte hay Alpes, y barcos
Que cruzan el mar;
Hay montones y montones de bombas A y H,
Suficientes para hacer estallar cincuenta mundos y Marte de propina,
Pero siguen trazando círculos,
La chica cambia el peso de una nalga a otra,
Y las colinas de Hollywood están ahí, están ahí
Llenas de borrachos y de locos y
De abundantes besuqueos en automóviles
Pero de nada sirve: che sera, sera:
Su sucio perro blanco sencillamente no quiere cagar,
Y tras mirarse por última vez las uñas
Ella, con mucho meneo de nalgas,
Se va a su patio escaleras abajo
Seguida por su perro estreñido (sin darle mayor importancia),
Y me deja contemplando una paloma en absoluto sinfónica.
Bueno, tal como van las cosas, tranquilo:
Las bombas no estallarán nunca.

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