más días perdidos,
días sangrientos,
días evanescentes.

más días malgastados,
días desechados,
días fustigados,
mutilados.

el problema es
que son días que se suman
a una vida,
mi vida.

yaciendo aquí
a mis 73 años de edad
me siento vilmente
engañado,
como cuando se rompe un palillo
mientras uno
se lo pasa
por lo dientes.

la muerte debería ser sencilla;
como un tren de carga que
no alcanzas a escuchar
justo cuando le acabas de dar la
espalda.

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