Seleccionar página

Los soldados marchan sin armas
Las tumbas están vacías
En la lluvia se deslizan pavorreales.

Bajando escaleras
Marchan sonrientes hombres grandiosos.

Hay suficiente comida y suficiente dinero para la renta
y tiempo suficiente.

Nuestras mujeres no se harán viejas.

No llegaré a viejo.

Los vagabundos usan diamantes en sus dedos.
Hitler saluda de mano a los judíos.

El cielo huele a carne quemada.
Soy una cortina incendiándose.

Soy agua evaporándose.

Soy una víbora soy la orilla de un vaso que corta.
Soy sangre.

Soy este caracol ferviente
que se arrastra a casa.

Free WordPress Themes
A %d blogueros les gusta esto: